miércoles, 18 de mayo de 2011

Lo Relativo de Sentir

Siempre decimos: "si es feliz, yo soy feliz, asi no sea a mi lado" es un poco complicado eso. Después de poner mi cabeza noche tras noche en la almohada y pensar en esto, me he dado cuenta que es sólo una frase más para consolarnos.
Muchas personas ponen en primer lugar la felicidad de los otros antes que la suya...pero ¿quién se inmola por nosotros? nadie.
Es una cuestión de valentía, de jugarse por lo que uno quiere...Es raro, no había sentido tanto la necesidad de escribir algo como hoy, no lo entiendo, no lo capto, ¿qué le sucede a mi sentir?, no es lógico. No se puede querer en tan poco tiempo, no en mi mundo.
Lo mejor es respirar aire puro, aires nuevos, rodearte de risas y contagiarte de alegría, sino será un calvario sobrellevar este latido.
¿Qué es lo relativo de sentir? sentimos algo por alguién para que este sienta lo mismo?...¿reímos a alguién para que ría con nosotros? ¿Está mal luchar por lo que nos hace feliz? ó ¿Es mejor no luchar y dejar que el destino simplemente actúe solo?.
Muchas preguntas, ninguna respuesta. Mejor seguiré escuchando aquella canción que me ingresa en una gran nebulosa y luego me estrella contra un suelo lleno de espinas, ese que ya conozco.

jueves, 5 de mayo de 2011

Misterio Musical

Un dolor de cabeza inimaginable, la fresca neblina acariciando mi cara, ruidos a lo lejos que rompían mis tímpanos, pequeño rayo de luz asomandose por la puerta vieja, olor a guardado en mis ropajes.
Una almohada testigo de lo imposible, secretos, corazón roto y un beso furtivo.
No sabía que ese iba ser el comienzo de un misterio sin descubrir; era un viaje no planeado, era una canción no bailada y un lugar prohibido.
Esa mañana eramos dos desconocidos, quietos, fríos, distantes, eramos dos almas separadas, sin aliento, sin esperanza.
Innombrable el sentimiento, desconcertante el olvido. Era tiempo de volver, de regresar a casa, la ilusión había terminado, sin más que decir, me resigné a la realidad que me tocaba vivir, hasta que la melodía comenzó a escucharse, esa canción, ese misterio, ¿quién era "ella" y quién era "tú"?... Todo habría sido más sencillo si me lo hubiera dicho, con una mirada, un gesto, pero el silencio fue el protagonista de esta triste pelicula costumbrista, facilista, llena de engaños, llena de penas, llena de amor.
Nunca lo supe, nunca supe si fuí la que aún no superabas ó la que lastimabas diciendole palabras envueltas en un dulce cantar, encarameladas de falsedad, de sarcásmo.
Eres el misterio musical que no pude descifrar pero que sí pude enterrar.




martes, 3 de mayo de 2011

Cielo Envenenado

"Hoy es tiempo de violencia, de salvaje rebeldía.." decían por ahí cinco jóvenes que buscaban despertar a una generación desencantada. Triste realidad la que nos tocó ¿no?, bombas, mentiras, odio, rencor, sed de venganza y hago un stop en este último porque quisiera preguntar ¿no es igual de villano el que mata por odio que el que mata por dolor?. Y sí muchos dicen "hay que ponerse en el zapato del otro para entenderlo" , pero ese es el problema que por "entender" al otro es que hay miles de muertos en esas tumbas olvidadas, miles de lágrimas sin ser consoladas, y un montón de cínicos diciendo ser los "héroes de la patria".

"¿Dónde quedó el niño aquel, que ayer jugaba con crecer y ser el héroe más valiente?" otra frase que me encanta de esos cinco chicos, sí, los 3 rubios y los 2 morochos. Valiente, que palabra tan complicada de descifrar, ser valiente no es no tener miedo, ser valiente es enfrentar eso que temes con coraje, y cuando digo coraje no me refiero a la maldad y a la violencia que los héroes contemporáneos están acostumbrados a usar; cuando digo coraje es crear alternativas para combatir el mal, sin que niños inocentes y madres solitarias tengan que sufrir la valentía de un cerebro que solo imagina balas y sangre.

Cielo Envenando, es así, las nubes ahí arriba son testigos diarios del dolor de este mundo, la maldad se ha esparcido como un cáncer, donde los buenos se cansaron de llorar y crearon con sus propias manos una justicia cruel, que ha pragmado en el alma del hombre, una cuestión de "ojo por ojo, diente por diente".

No quiero ser parte de este circo que ha perdido su color, mi cielo no quiere estar presente en esta guerra que han justificado de las mil maneras, pero que no tiene nombre ni apellido alguno. Esos zapatitos que se han dejado de usar, esos carritos que ya no corren más, esas muñecas que han quedado huérfanas y esos sueños de llegar a la luna, están enterrados ahora mil pies bajo tierras, donde solo podrán ser contemplados por los gusanos.