domingo, 11 de diciembre de 2011

Luz Inimaginable

Ya le hacía falta a mis dedos plasmar letras profundas en este rincón de escape.

Hace un tiempo que en mi camino rocoso, tropezó un destello de luz inimaginable, inesperadamente las flores del sendero se abrieron para recibir una alegría que con cautela empezó a pasear por las calles de esta vida.
Extasiar la mente y el corazón de momentos irrepetibles, es algo que siempre ayuda al alma, al espíritu, a liberarse y gritar todo lo que guardamos. Es grato abrir los brazos, sentir el viento, y cerrar los ojos por un momento para imaginar aquel cielo estrellado, dueño de una luna misteriosa.

Curioso el instante en que la voz no puede soplar lo que los dedos pueden plasmar con letras, estas letras testigos de los instantes más significativos de mi andar; estas letras cómplices de las emociones liberadoras del ser. Aprende entonces voz a susurrar con calma lo que la mente imagina segundo a segundo y sólo así despertar de una absurda ceguera que nubla el caminar.


Juliana Forero M
11/Dic/2011