Palabras, no a todas se las lleva el viento.
Miradas, dicen más que mil palabras.
Sonrisas, calladas, tímidas, tontas, llenas de eso que nos entorpece el pensar pero que nos alimenta el alma y la esperanza.
Impulso de querer regalarte mil miradas, mil sonrisas, pero ninguna palabra..de analizar tus pasos y embriagarme de tus caricias, de verte entrar por esa puerta y no tener pasado, ni presente ni futuro.
Entre espada y pared estaría mi corazón, entre estar y no ir y como la flor marchita, deshojar mis ilusiones y nacer en mi realidad caótica, inmoral y terca que no me permite parpadear. Pero ahí viene el fantasma de mi deseo, de mi génesis, de mi negligencia, tratando de cegarme con vanas promesas; promesas rotas de un destino cautivador que morirá en una soledad eterna de melancolías y abismos.
Por eso ni mil miradas, ni mil sonrisas podré regalarte, ni se alimentarán nuetras almas y la esperanza como siempre se perderá...pero al menos quedará el dulce sabor del intento, empalagando la ácida textura de la triste realidad.
Por: Juliana Forero M. -Noviembre 2009-
Miradas, dicen más que mil palabras.
Sonrisas, calladas, tímidas, tontas, llenas de eso que nos entorpece el pensar pero que nos alimenta el alma y la esperanza.
Impulso de querer regalarte mil miradas, mil sonrisas, pero ninguna palabra..de analizar tus pasos y embriagarme de tus caricias, de verte entrar por esa puerta y no tener pasado, ni presente ni futuro.
Entre espada y pared estaría mi corazón, entre estar y no ir y como la flor marchita, deshojar mis ilusiones y nacer en mi realidad caótica, inmoral y terca que no me permite parpadear. Pero ahí viene el fantasma de mi deseo, de mi génesis, de mi negligencia, tratando de cegarme con vanas promesas; promesas rotas de un destino cautivador que morirá en una soledad eterna de melancolías y abismos.
Por eso ni mil miradas, ni mil sonrisas podré regalarte, ni se alimentarán nuetras almas y la esperanza como siempre se perderá...pero al menos quedará el dulce sabor del intento, empalagando la ácida textura de la triste realidad.
Por: Juliana Forero M. -Noviembre 2009-
¿Todo eso adentro?... explosivo romántico y revelador!
ResponderEliminarexelente estilo