sábado, 7 de enero de 2012

Boomerang

Cuando herimos a alguien a quien queremos; nos estamos hiriendo el doble a nosotros mismos. Estar consciente del daño que realizamos quema por dentro, suavemente, las llamas de una decisión que siempre se aparece cuando menos debe hacerlo.

Aún no entiendo mi afán testarudo de hacerme daño a mi misma con los miedos ocultos; no creo estar preparada para vivir la vida que el destino quiere que viva; aún no aplico los consejos que tan "sabiamente" reparto por ahí; aún el cascarón no se ha roto por completo...soy una oruga que todos los días intenta ser mariposa para poder abrir decididamente las alas y emprender un vuelo lleno de confianza.

Las dudas se posaron en mi ventana como granizos que rompían el vidrio de un momento inigualable. Canciones melancólicas empezaron a rodear mi tímpano y como otras veces quedé sólo con el recuerdo de las melodías acariciándome el alma.

Gran boomerang que es la vida, así que ya sé que debo sentarme y esperar que el golpe regrese hacia acá, porque herí y me herí.

Juliana Forero M.
7/01/2012

No hay comentarios:

Publicar un comentario