Que no sé cuándo perdí el propósito de mi caminar. Que me perdí en el sendero, y la luz se vuelve tenue. Que se me olvida quién soy. Que la brújula está rota y no hay mapa claro para esta aventura.
Días grises se han vuelto un poco más comunes en esta última época de vida. Como si estuviese incompleta, como si la felicidad se desvaneciera. ¿En qué lado se escondió?
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